El caracol de la papaya
Ya habían pasado más de 5 años desde que partió de aquel lugar de donde era originario, algunos de sus compañeros y familiares ya habrían muerto pues un caracol puede vivir solamente de
Entonces el caracol le respondió:
- Vengo de muy lejos y busco la piedra que acelera el tiempo.
La tortuga le respondió:
- Busca en las pepas de las papayas, observa una a una las pequeñas pepas de todas las papayas que puedas de este bosque y una de ellas será la piedra que buscas.
- ¿Y tu por qué sabes eso?, preguntó el caracol.
- Porque yo llevo cien años buscando la misma piedra, llegué desde el otro lado del océano y he errado por el mundo buscando tan preciada piedra.
Fue así que el caracol hasta el día de su muerte escudriño muchas de aquellas papayas en busca de la piedra que acelera el tiempo y no encontró nada. Pero en ese ir y venir, entre buscar y vivir procreó una larga descendencia con los otros caracoles de la zona, y son estos nuevos caracoles junto a las tortugas los que buscan la piedra del tiempo en las innumerables pepas que tienen las papayas, sin darse cuenta que su ilusoria misión es la verdadera ficción para manipular el tiempo.
Gustavo Roa
Bien, Gustavo, el relato tiene ingredientes locales muy interesantes como para pensarlo en animación.
ResponderEliminarRecuerda dejar este trabajo en la carpeta que cada uno deberá presentar al final de este módulo de creación literaria.
Celso Román