martes, 17 de agosto de 2010

Cuento

Hola a todos, este es mi cuento. Palabras papaya y caracol.


El caracol de la papaya

Hace mucho tiempo un caracol partió de los bosques de Centroamérica hacia el sur del continente. Este caracol fue enviado por su clan para que buscará la piedra que acelera el tiempo, ya que todos ellos estaban cansados y aburridos de la lentitud que la naturaleza les había asignado.

Este caracol cruzó ríos, selvas, mares, desiertos, bosques y otros parajes de las más variadas características hasta que llegó al norte del sur de América.

Ya habían pasado más de 5 años desde que partió de aquel lugar de donde era originario, algunos de sus compañeros y familiares ya habrían muerto pues un caracol puede vivir solamente de 5 a 10 años. En su andar aquel caracol se preguntó en muchas ocasiones si existía aquella piedra que acelera el tiempo, y cada vez más sus dudas sobre la existencia de tan importante piedra crecían.

Este caracol encontró un hermoso bosque donde crecían distintos tipos de frutos tropicales, allí encontró árboles de papaya, de piña, de banano, de guayaba, de maracuyá, de plátano, de sandía, de aguacate, de mangos y de otras frutas de vistosos colores y formas exóticas. Cansado de andar el caracol decidió detener su marcha y se trepó a un árbol de papaya para descansar. Al rato se le acercó una tortuga y desde el suelo le preguntó:

- ¿Dé dónde vienes caracol?, ¿qué haces aquí?

Entonces el caracol le respondió:

- Vengo de muy lejos y busco la piedra que acelera el tiempo.

La tortuga le respondió:

- Busca en las pepas de las papayas, observa una a una las pequeñas pepas de todas las papayas que puedas de este bosque y una de ellas será la piedra que buscas.

- ¿Y tu por qué sabes eso?, preguntó el caracol.

- Porque yo llevo cien años buscando la misma piedra, llegué desde el otro lado del océano y he errado por el mundo buscando tan preciada piedra.

Fue así que el caracol hasta el día de su muerte escudriño muchas de aquellas papayas en busca de la piedra que acelera el tiempo y no encontró nada. Pero en ese ir y venir, entre buscar y vivir procreó una larga descendencia con los otros caracoles de la zona, y son estos nuevos caracoles junto a las tortugas los que buscan la piedra del tiempo en las innumerables pepas que tienen las papayas, sin darse cuenta que su ilusoria misión es la verdadera ficción para manipular el tiempo.


Gustavo Roa

1 comentario:

  1. Bien, Gustavo, el relato tiene ingredientes locales muy interesantes como para pensarlo en animación.
    Recuerda dejar este trabajo en la carpeta que cada uno deberá presentar al final de este módulo de creación literaria.
    Celso Román

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